Que inspiración necesita tu alma para sentirse totalmente natural y libre.
Que esperas para abrir los ojos y mirar la divinidad de la existencia.
No siempre esto estará para ti,
No siempre la vida se sacrificará para verte feliz
Y no siempre ella esperará por ti.
Y aún te veo con los ojos cerrados y dormido en mis brazos,
La imagen que grabe en mi mente.
Y por única vez y aunque no te diste cuenta, lloré.
Porque mi amor no bastaría para que pudieras ver la forma de mi corazón,
Dañado y desequilibrado por tus indescifrables emociones.
Y en ese momento yo reaccioné...
Ahí supe que debía decir adiós