miércoles, 8 de febrero de 2012

Después!

Después de mirar tus ojos, confirme el amor que siento por ti. No es un amor asexuado, ni siquiera un amor de placer. Fue amor, por Dios fue amor.

Ese amor que te da vacío en el estomago, ese amor que te hace nudos en la garganta, que te quita el sueño, que te da vida dentro de la vida, y solo te da muchas ganas de reír. 

Cerramos este capitulo, sabiendo que uno amo más que otro, o que realmente uno amo y el otro solo se mantuvo en una distancia, en un vacío, en un dolor. No importa, yo te amé, de verdad y recordarlo me hace feliz. Pero es momento de decir adiós. Por que forzar sentimientos es malo, porque forzar momentos es doloroso. Porque no vale decir lo siento, cuando en realidad jamás se sintió. 

Si lees esto y te sientes ofendido, evitarlo es lo mejor. No lo hago con intención. No se tu parte, no se tus sentimientos porque jamás me dejaste entrar en tu interior. Solo digo lo que yo siento. Intento sacar a flote mi dolor., para que así no me carcoma el alma y algún día pueda otorgarte un digno perdón, sin mentiras, sin recuerdos.

Recuerda que aun te quiero, con un cariño, que no espero que vuelvas, que ni siquiera lo pienso. No nos dimos el tiempo para de manera correcta decirnos adiós. No importa ya no era necesario.

Yo quiero decirte algo: Te quiero mucho y te amo como nunca antes nadie te amó y te dejo libre tan libre como jamás lo entendiste. perdona mi dolor, perdona mis demasiadas y aburridas palabras, solo quise hacerte entender mi posición, pero eso ya no es necesario ponerlo en razón.

Adiós mi amor




No hay comentarios:

Publicar un comentario